Domingo, Septiembre 05, 2010
   
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Sobre el Festival

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Gijón, Barcelona, Madrid, Munich, pero también Alicante, Getafe, LLoseta, Besançon, Saint Quentin…

Todos estos nombres se corresponden con ciudades, unas grandes y conocidas y otras más discretas y pequeñas, que tienen algo en común: acogen la celebración de Festivales de novela negra o policíaca. Una tradición la de estos festivales cada vez más extendida y que atrae a mayor cantidad de personas. A la Semana Negra de Gijón, por citar un ejemplo ya tradicional y que ha superado las fronteras de esta pequeña ciudad del norte de España, asisten más de un millón de personas y escritores de uno y otro lado del Atlántico.

En esta ocasión vamos a hablarles de otro festival de novela negra. Un festival que no se celebrará en alguna ciudad europea o en México o en Buenos Aires, un festival que quizá no llegue al millón de participantes, pero que se celebrará aquí, en nuestra ciudad. Santiago Negro es el festival de la ciudad que recorre Heredia, es el festival de la ciudad que visitarán Cayetano Brulé o los Guardias Civiles Bevilacqua y Chamorro, es el festival que recordará a Sam Spade y a Pepe Carvalho. Es nuestro festival de novela negra, que invita a todo Santiago y a todo Chile a reunirse con novelistas y detectives, policías y periodistas.

Y ustedes podrán pensar, bueno, después de esa cantidad de ciudades nombradas al inicio, ¿tiene sentido otro festival más? Déjenme que les responda citando al novelista español Juan Madrid, quien en una ocasión, al referirse a la novela negra, dijo que “necesitamos que nos cuenten la realidad subterránea frente al discurso oficial, pues la literatura negra es la novela social de nuestro tiempo”. Desde esta perspectiva, el sentido de nuestro festival adquiere unos tintes tan complejos y profundos como el tiempo que nos ha tocado vivir, y sin duda esta razón justifica la creación de tantos festivales como ciudades, regiones o países componen nuestro mundo.

No quiero, en todo caso, ponerme filosófico, y no es este el lugar apropiado para ello. Por eso, déjenme decirles que Santiago Negro será una fiesta. Una fiesta de celebración de un género tan necesario como a veces denostado. Una fiesta para todos aquellos que amamos esas novelas crueles, sangrientas y oscuras, y que siempre hemos soñado con ser esos detectives duros e implacables, que de la misma forma que se toman un whisky doble o pegan unos cuantos tiros, seducen con una sola de sus miradas a la dama más deslumbrante del local. Por último, quiero agradecer el entusiasmo de Ramón Díaz Eterovic y Lorenzo Silva, los comisarios del Festival, y el apoyo de la Biblioteca de Santiago, Centro Cultural Mapocho y la Universidad Diego Portales, que junto al Centro Cultural de España harán posible esta loca aventura. 

andrés perez 

Andrés Sánchez Pérez-Morate
Director del Centro Cultural de España